El Grupo de Estudios Sociales de la Ciencia de la Universidad Nacional de Colombia – Sede Bogotá, invita a participar de su próxima sesión (vía Google Meet) que se llevará a cabo el día LUNES 17 de Abril a las 05:00 pm, con las siguientes ponencias:
Ingeniería geográfica, contrainsurgencia y cartografías del subdesarrollo: el caso del Canal de los Grandes Lagos del Chocó y el proyecto del Sistema et los Grandes Lagos Suramericanos. Sebastian Diaz Angel, PhD Candidate Cornell University – Investigador asociado a la Universidad Externado de Colombia
Zonas naturales transicionales: La provincia de Quebec y las relaciones humanas con la naturaleza desde una perspectiva colonial, Andrés Salas, PhD Student, Humanities Department Concordia University, Montreal
11 de marzo, 4:30 pm: Librería Maria Mercedes Carranza del Fondo de Cultura Económica, Kra 15 # 108-05, Bogotá (volante adjunto), con la presencia confirmada de Lucía Duque, Anthony Picón y Constanza Castro. 23 de marzo 7:30 pm: Librería Matorral, Kra 19 #36-55, Bogotá, con la presencia confirmada de Anthony Picón, Sebastian Díaz y Luis Colón. 30 de abril: Feria del libro de Bogotá, con la presencia de varios autores. 19 de mayo: Departamento de Historial UNAL Bogotá, con la presencia de varios autores.
Fechas por definir: Biblioteca Nacional de Colombia – Actividad presencial/virtual con participación de autores fuera del país y otras ciudades. Medellín: Fecha y lugar por definir, con la presencia de varios autores aún por confirmar.
Cartografías, mapas y contramapas. Carlo Emilio Piazzini Suárez y Vladimir Montoya Arango. (Editores) Fondo Editorial FCSH, Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, Universidad de Antioquia, 2022. La obra está bajo una Licencia Creative Commons. {Descargar Aquí}
RESUMEN: «¿Quieres compartir tu ubicación? Insistentemente, el robot de cada página web o aplicación móvil indaga por nuestra posición geográfica. Algunos algoritmos generan “diplomáticamente” la pregunta; otros, están diseñados para rastrearla sin ambages. Se trata, en todo caso, de aplicaciones para triangular nuestra localización y nuestros movimientos como condición para perfilar comportamientos, comerciar con información personalizada y vender gustos prefabricados. O también para alimentar geografías policiales, militares y médicas, lo cual se ha exacerbado en esta época de (in)seguridades, rabias y pandemia. Podría decirse que nunca la información espacial fue tan estratégica y valiosa. Nunca la mirada panóptica imaginada por George Orwell ha estado tan omnipresente. Y nunca el pesado sueño de confeccionar mapas a escala uno a uno, ironizado también en la literatura por Lewis Carroll, Jorge Luis Borges y Umberto Eco, ha estado tan cerca de lograrse. Mediante pantallas, cámaras y realidades aumentadas estas cartas tan detalladas cubren buena parte de las superficies sublunares, sin llegar, por ahora, a ocultar completamente la luz del sol. Pero no es que, por fin, se esté armando un mapa único del universo y sus partes, como quisieran viejos y nuevos espíritus enciclopédicos. Se trata más bien de que el asunto de la cartografía, exclusivo hasta hace menos de un siglo de selectos sacerdotes, navegantes, militares, ingenieros y dibujantes, es ahora cuestión de casi todos los seres humanos y de dispositivos no humanos. Desde los esotéricos contenedores de pensamiento y tecnología se han derramado múltiples y distintas miradas, posiciones, sistemas de referencia e intenciones que generan infinidad de mapas. Pero también han aparecido los contramapas, en los que las líneas, puntos, leyendas y colores de las cartografías no siempre coinciden y, a menudo, riñen entre sí, pero que, además, expresan la postura de algunos que no quieren figurar en unos u otros mapas o se resisten a ello.»